XI. NO TE
CULPABILICES
Las
enseñanzas de la nueva era nos han enseñado que somos responsables de nuestra
vida. Somos los constructores de nuestra vida y todo lo que recibimos ha sido
previamente demandado por nosotros. Si no conseguimos lo que deseamos es que
nos estamos boicoteando a nosotros mismos. En nuestro inconsciente, se hayan las
claves de nuestros fracasos y de nuestra incapacidad para lograr una vida
mejor. Para evitar que nos boicoteemos a
nosotros mismos hemos de realizar una limpieza personal, una revisión de
nuestra vida, de nuestra infancia. Debemos recoger los fragmentos rotos,
limpiar y volver a colocar todo en su sitio en un proceso que puede durar años.
Somos
responsables de nuestras vidas. La gran
máxima “Querer es poder” nos hace sufrir. En una frustración continua de
realidades que no alcanzamos, de obstáculos que repetimos y de los que no
podemos zafarnos.
Libérate, no
te sientas culpable. Somos un hilo del tapiz, un deseo y una voluntad que pugna
con otros deseos y voluntades. Toda la realidad no depende de nosotros mismos.
No podemos hacer el camino de los otros. Sufrimos también sus consecuencias
aunque tú hayas realizado tu trabajo y estés cerca de la liberación. Podrás
minimizar los daños, pero no podrás evitar los sucesos desagradables en tu
vida. No eres un Dios, aunque dentro de ti haya contenido un principio de él.
Existe también
un karma colectivo: una historia que condiciona a los pueblos. Unas ideas clave
que te han influido y que inevitablemente fluyen a tu alrededor. Puedes
ir liberándote de ellas, pero seguirán conformando tu entorno.
Finalmente, nos hacemos un plan de vida con nuestra
mente, quizás con nuestro corazón. Es un plan terrenal, limitado en su horizonte,
en sus expectativas. La vida te puede tener reservadas experiencias que no
sospechas, que no podemos entender aún.
Experiencias cuyas claves aún no están en tu mano pero que pueden
corresponder a un plan más amplio. Al dibujo de un tapiz más grande del que tu mente puede llegar a imaginar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario